Proceso certificación

Con un proceso de certificación homogéneo y dinámico

 


Como se puede comprobar, el proceso de certificación de la marca Polígono Empresarial de Calidad no atiende a un método estricto y cerrado.

De hecho, su filosofía esencial es que sea un modelo dinámico que se adapte según las propias características del polígono a auditar, recogiendo las evidencias de conformidad con los apartados que refleja la Marca y según el plan de acción y mejora asumido por la entidad de gestión.

De este modo se logra que, en todo momento, se ajuste a las características específicas del área a certificar, siendo el equipo experto auditor de AENOR quien recogerá y valorará todas las evidencias de la conformidad con los apartados que la Marca recoge, así como el plan de acción asumido para la mejora continua que, en función de sus capacidades, debe interiorizar la entidad de gestión del polígono.

Ello implica realizar todas aquellas comprobaciones, visitas de campo, reuniones con partes interesadas y análisis de otros factores que evidencien que se cumplen con todos los requisitos definidos en la Marca, asumiendo el equipo auditor la responsabilidad de lograr valorar de forma objetiva todos y cada uno de dichos requisitos, aplicando las metodologías y técnicas de auditoría consolidadas en AENOR.

Justamente, por la experiencia y saber hacer de casi 20 años, CEPE ha definido y buscado un proceso de certificación ágil, dinámico y abierto pero a la vez muy homogéneo y coherente dándole todo el valor que aporta, habiendo sido validado y contrastado por parte de AENOR como referencia en este ámbito.

El inicio del proceso arranca con la solicitud de la certificación por parte de la entidad o conjunto de entidades que están directamente involucradas en la gestión y dinamización del polígono correspondiente.

Tal y como se puede comprobar, el modelo busca también la máxima colaboración y cooperación entre los agentes que interactúan en el día a día dentro del polígono. Por eso, partiendo de la base de que es el polígono el que se certifica, el proceso sólo se puede abordar una vez, por lo que se atenderá a la primera solicitud recibida, no admitiéndose posteriores peticiones de otras entidades que se puedan ver involucradas con el polígono en cuestión.

Tras el registro y aceptación de la solicitud por parte de CEPE, el modelo continúa ya con la interacción entre la entidad solicitante y AENOR, entidad certificadora de máximo nivel y referencia en España para garantizar el proceso.

En esta primera fase es recomendable realizar un primer trabajo interno de análisis y comprobación de que se cumplen los prerrequisitos incluidos en un "check - list" definido entre CEPE y AENOR para hacer más llevadero el proceso de auditoría posterior.

Este "check - list" facilitará posteriormente el trabajo conjunto con el personal auditor de AENOR, que ya se podrá centrar más específicamente en el proceso de obtención de las correspondientes evidencias y de comprobación de que se cumplen los requisitos establecidos, tanto a través de peticiones específicas de documentos y registros, como a través de visitas o reuniones con agentes involucrados.

Una vez finalizada la labor de auditoría y emitido el informe favorable del personal de AENOR, se da traslado del mismo al Comité de Certificación, órgano que tiene entre sus competencias la concesión, suspensión, renovación o revocación de la concesión de la certificación a todos y cada uno de los polígonos, dirimiendo todos los aspectos observados en cada caso particular basándose en el referido informe.


En el caso de aprobación de la concesión de la certificación, es preciso recalcar que la misma tiene una vigencia de 3 años, pudiendo darse el caso de que se tengan que realizar durante dicho periodo auditorías intermedias, ya sea por que toque dentro de una selección aleatoria o bien porque se produzcan evidencias o circunstancias que así lo estime el equipo auditor de AENOR